Santa Cruz de la Sierra · Tech Week 2026

Un proyecto que se construye en público

Esto arrancó y se presentó el 3 de noviembre de 2026, en el hackathon que se corrió en la Plaza 24 de Septiembre. El resultado es Pulso Ciudadano; el proceso entero quedó contado en el diario.

El proyecto

Pulso Ciudadano: un monitor de temperatura social para la alcaldía. Escucha lo que la gente reporta en redes y canales vecinales, agrupa las señales en incidentes, estima su veracidad por contraste de fuentes y deriva cada caso al cuerpo competente — policía, bomberos, defensa civil — minutos antes de que llegue la primera llamada al 110.

Ver la simulación en vivo — el demo que presentamos en el pitch. El diario registra cómo llegamos hasta acá.

1. El termómetro de los temas de la ciudad

El sistema muestrea en tiempo real todo lo que la gente publica sobre los temas que le competen al GAMSC: ordenamiento de mercados, micros y su tarifa, inseguridad, lluvias, dengue, robo de cables, bacheo. Cada señal entra con dos etiquetas: la secretaría o dependencia a la que le toca responder — Tránsito, Salud, Alumbrado, Guardia Municipal — y el tono del reporte — apoyo, enojo, denuncia, burla, escepticismo, pánico — que pesa positivo o negativo sobre el tema. Ese cruce alimenta un termómetro por tema, que sube o baja según el volumen y el sentimiento del momento.

Con eso se puede ver cuándo un tema deja de ser ruido y se vuelve crisis, medir si un operativo baja la temperatura o la prende más, y avisar al gabinete cuando un tema cruza el umbral antes de llegar a los titulares.

2. Urgencias que se despachan solas

Debajo del ruido corren situaciones concretas: un tiroteo, un canal que se desborda, un choque que bloquea un anillo. El sistema las analiza una por una en tiempo real y cruza la información dispersa — posts de vecinos, fotos, videos, prensa barrial, cámaras municipales — hasta que el contraste de fuentes alcanza un piso de veracidad y las ubicaciones reportadas convergen en un punto. Recién ahí dispara mensajes automáticos a la unidad que corresponde, con el patrón detectado, la ubicación y su margen de error, y las fuentes que lo sostienen.

En la simulación eso compra entre 14 y 18 minutos sobre la primera llamada al 110. En producción significa que la alerta llega a la Policía, a Bomberos o a Defensa Civil antes de que la ciudad termine de llamar, con un acuse por cada derivación y un filtro contra las falsas alarmas.

3. La memoria estadística de la ciudad

Nada se borra al final del día: cada señal queda archivada con su tema, su zona, su tono y el caso que derivó. Señales procesadas, casos derivados, veracidad media, minutos ganados — el acumulado diario forma una base estadística que nutre los informes oficiales y sirve para entender la ciudad con datos: qué temas se repiten, en qué zonas, con qué estacionalidad.

Esa base permite presupuestar por evidencia, medir la gestión por la percepción real de la gente en vez de encuestas tardías, abrir datasets a la prensa y a las universidades, y detectar los temas crónicos que nunca llegan a urgencia pero desgastan: un bache que dura dos meses, una cuadra a oscuras, un criadero de zancudos.

El equipo

AS

Alejandro Sosa Briceño

Desarrollo

Desarrollador en Santa Cruz. Trabaja con aplicaciones y servicios sobre GNU/Linux, interoperabilidad e inteligencia de datos, y gobierno electrónico. Escribe apuntes de código en su sitio.